¿Por qué hablamos de desacople?

Según el trabajo “El crecimiento reciente de Uruguay y desacople de la región: ¿Adiós a la semisuma?”, que forma parte del proyecto de investigación “Herramientas para el análisis y proyecciones macroeconómicas de la economía uruguaya”, llevado adelante por el grupo de Análisis Macroeconómico y Comercio del Instituto de Economía (FCEA, UdelaR), el desempeño de la economía uruguaya de la última década, alentó la hipótesis de desacople porque el crecimiento del PIB parece ya no depender del crecimiento de Argentina y Brasil.

El objetivo que se plantea el trabajo es indagar sobre si el crecimiento económico de Uruguay ya no depende sustancialmente del de sus vecinos: Argentina y Brasil, sino que se habría logrado “desacoplar” de sus sendas de crecimiento.

Para ello parte de la base que la economía uruguaya, en el período 2003-2018, ha tenido un crecimiento ininterrumpido de su Producto Interno Bruto (PIB) a una tasa promedio anual de 4,1%. (siendo de 5,4% entre 2003 y 2010, y de 2,8% entre 2011 y 2018).

Es así que, el crecimiento del PIB uruguayo parece haberse desmarcado del desempeño de sus pares argentino y brasileño, alejándose de la evidencia de estudios previos que mostraban que el crecimiento de Uruguay, era en el largo plazo, el resultado de la semisuma de las tasas de crecimiento de sus vecinos.

En el caso de Argentina, entre 2011 y 2018 se verifica un crecimiento anual promedio de 0,7% en términos reales, mientras que en el vecino norteño el crecimiento ha sido a una tasa de 0,4% anual promedio en el mismo período, explica el informe.

Por otra parte, la economía argentina estuvo estancada entre 2012 y 2017, disminuyendo su PIB 2,5% en 2018, con altos niveles de inflación, devaluación y gran dependencia del ciclo político. A su vez, Brasil, sacudido por la crisis política de “Lava Jato”, sufrió una fuerte recesión en 2015 y 2016, y no ha logrado retomar una senda de crecimiento estable desde entonces.

Asimismo, no solo parecen haberse modificado los vínculos entre las tasas de crecimiento de los tres países sino también sus relaciones comerciales y financieras. La participación en el valor de las exportaciones de bienes uruguayos hacia Argentina y Brasil sobre el total del valor de exportaciones de bienes pasaron de 15% y 22% en 2001 a ser de 6% y 15% en 2018, según datos del Banco Central del Uruguay (BCU).

A su vez, los depósitos de no residentes como proporción del total de depósitos en moneda extranjera se han mantenido relativamente estables desde la crisis de 2002, mostrando una menor exposición a los flujos financieros.

Los resultados de este trabajo muestran que el crecimiento del PIB de Uruguay ya no responde a una relación de semisuma, como ocurría para el período 1980 a 2002. Se plantea incluso, una aparentemente mayor dependencia relativa de Brasil que de Argentina, lo cual constituye en sí mismo un resultado destacable dada la histórica preponderancia de Argentina en las relaciones medidas en términos del PIB.

Fundamentalmente, se tiene un resultado que difiere de los hallazgos reseñados en los antecedentes, siendo la posible razón principal de éste un cambio en los fundamentos de la integración de Uruguay con la región y el mundo en el siglo XXI.

La mayor preponderancia de Brasil relativa a Argentina, así como un mayor papel del resto del mundo representado por la emergencia de China como potencia mundial, son posibles factores explicativos. También se constituyen como argumentos, el cambio en el modo de inserción internacional de la economía uruguaya, que la vincula de manera distinta a sus diversos socios comerciales.

De esta forma se concluye que efectivamente la economía uruguaya, pos 2002, se ha desacoplado de la región generando sus propias herramientas de desarrollo, lo que posibilita la continuidad del crecimiento, más allá de los vaivenes que transcurren sobre todo, al otro margen del Plata.

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