Libertades Arrebatadas

Hace menos de 30 años los grandes productores también se manifestaban, “rentabilidad o muerte” era la consigna, eran épocas de gobierno de coalición, de más de 80% de inflación y 10% de déficit fiscal. Eran épocas en las que cada hectárea se remataba por monedas y los mercados eran poquitos, años de muy pocas seguridades, excepto una, si el negocio apretaba mucho el Estado perdonaba deudas. Y el perdón como siempre era para ellos mismos como se puede observar en el listado de deudores perdonados, publicado en el libro “Cartera de deudas”. Y la movilización de Un Solo Uruguay (USU) solo es una cortina de humo.

Así fue durante muchos años, ya nos olvidamos de las épocas de titulares anunciando compra de cartera de deudas por parte del Estado, pero ahí está la clave para comprender el conflicto de hoy y los “derechos arrebatados” que reclaman. El derecho de los grandes productores a que el Estado financie sus malos negocios. Derecho que pagamos con la crisis de 2002.

¿Cual seria sino este el problema? cuando en 14 años el sector agropecuario tuvo un crecimiento del 250%, pasando de una exportación anual de 2.000 millones de dólares en 2005 a 7.000 en 2017, el mismo año en el que los titulares hablaban de la enorme “crisis del campo”.

Cuando los sectores con mayores dificultades como el lechero y la producción familiar vienen entablando satisfactorias negociaciones con el gobierno, y se desmarcan rápidamente del movimiento USU. Cuando es notorio el avance en derechos de los trabajadores rurales y de acuerdo a datos de la Dirección General de Desarrollo Rural del MGAP, a 10 años de su creación, la misma apoyó con asistencia técnica y financiamiento no reembolsable, 8.981 proyectos de productores familiares y medianos,
por un monto total de USD 48.175.740. Cuando los sueños ya no son de subsistencia para tantos.

¿Cuales serìan esos derechos y a quienes vulneran?
Volvamos al principio, que USU representa empresarios y grandes propietarios de tierras de este país eso no es ninguna novedad, como tampoco lo es su procedencia partidaria, a ellos se han sumado otros operadores polìticos y económicos y algún despistado que aún no comprendió que esto no se trata de mejorar las condiciones de producciòn, se trata de desestabilizar al gobierno. La razón es clara, ahora la atención va para otro lado. Ya pasó la época de cigarra, en la que se dilapidaba cuando las cosas iban bien y se pedía auxilio cuando ya no tanto. La época de compra y perdón de cartera de deudas. la época en la que no había riesgos de malos negocios, ahora hay que madurar, hay que invertir y correr riesgos, como lo hace cualquier empresario en cualquier parte del mundo.

Y el gobierno también debe asumir su responsabilidad, políticas diferenciadas, apoyos puntuales que permitan salir adelante a los sectores que sí están en problemas. Camino que parece estar transitando.

Como antes esta cortina de USU solo nos aleja del problema no nos acerca a la solución. Y recordemos que entonces esas deudas que compró el Estado, esa maquinaria, viajes y estilo de vida de un sector que mira el campo desde el word trade center, fue uno de los elementos estructurantes de la crisis del 2002, la crisis de verdad.

Un plus para el lector interesado.
Uruguay y el campo


Uruguay es, tanto desde la perspectiva social como económica, un país en el que el sector agropecuario ocupa un lugar de alta relevancia. Este vínculo con lo rural es anterior a la creación de nuestro país. A fines del siglo XIX, y debido a la importancia que adquiría la ganadería en nuestras tierras los campos fueron alambrados y su propiedad distribuida entre un pequeño número de familias consolidando la “oligarquía” uruguaya. Con este proceso se determinó la frontera agrícola mucho antes que en el resto de América Latina. Ya en esos momentos se hablaba de “la crisis del campo” y se configuró un vínculo que perduraría en el tiempo entre los terratenientes y el gobierno, que colaboró con el alambramiento de los campos a través de la exoneración de impuestos a la importación de alambre. Así se consolidó el latifundio y se eliminaron las medianas y pequeñas propiedades rurales, desapareciendo la clase media rural y reduciendo el número de trabajadores rurales que antes vigilaban los campos.


En 1962 el entonces Diputado Vivian Trías publica el libro llamado: “La Reforma Agraria en Uruguay”, en ella se describió con nombre y apellido las desde entonces famosas “Seiscientas Familias” dueñas del país. Pero en el estudio también se desprendía que además de ser propietarias de los más grandes latifundios, esas familias entrelazadas familiar y empresarialmente, eran las dueñas de los bancos, medios de comunicación, grandes industrias, las mayores empresas exportadoras, y en aquel momento fuertes vínculos con el Estado. Entonces ese grupo minoritario en cantidad pero tan decisivo de la economía y política uruguaya recibió el nombre de “Oligarquía”.
Con el correr de los años aquella oligarquía se mantiene, aunque debilitada ya que gran parte de sus tierras ha pasado a capitales transnacionales, varios de sus bancos fueron robados y fundidos, la industria se vio debilitada, pero mantiene casi intacto su poder en los medios. Por supuesto perdió uno de los poderes más atractivos y capaz de definir su mantenimiento como sector, el monopolio político que ostentó por casi dos siglos.

Hace menos de 30 años los grandes productores también se manifestaban, “rentabilidad o muerte” era la consigna, eran épocas de gobierno de coalición, de más de 80% de inflación y 10% de déficit fiscal. Eran épocas en las que cada hectárea se remataba por monedas y los mercados eran poquitos, años de muy pocas seguridades, excepto una, si el negocio apretaba mucho el Estado perdonaba deudas. Y el perdón como siempre era para ellos mismos como se puede observar en el listado de deudores perdonados, publicado en el libro “Cartera de deudas”. Y la movilización de Un Solo Uruguay (USU) solo es una cortina de humo.

Un comentario sobre “Libertades Arrebatadas”

  1. Por favor publiquen la lista de bancos «fundidos» cuyas deudas pagamos los uruguayos de apie. El primero que
    recuerdo yo fue el Trasatlantico pero no conozco la historia completa. Tambien recuerdo el desastre que significo el engaño de la remolacha azucarera y Arinsa. Saludos cordiales.

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