El verdadero poder e intención de la Iglesia

No es la fe, ni los valores cristianos, ni la gracia de Dios lo que acerca a la derecha regional a las iglesias evangélicas, son los millones de dólares que manejan y los permisos que tienen para hacerlo. Una reciente investigación del semanario Búsqueda evidenció el poder económico de la Iglesia Universal del Reino de Dios (Pare de sufrir) en Uruguay, con un patrimonio de 25 millones de dólares, multiplica por 10 el patrimonio de la Asociación Rural de Uruguay.

Este poder resulta tentador para el sistema polìtico.Posibilidad de financiamiento y llegada a una masa popular son dos elementos que siempre serán bienvenidos, en particular para la derecha uruguaya que en los últimos tiempos ha evidenciado un vínculo con las iglesias evangélicas, lo que explica, por un lado la negación sistemática a que estas instituciones hagan públicos sus activos y a eliminar subsidios fiscales, y por otro la militante negación a la ley de financiamiento de partidos.

En algún momento las Iglesias evangélicas dejaron de conformarse con su enorme número de fieles y los millones que recaudaban y definieron avanzar sobre medios, empresas y el sistema político.

La situación en Brasil, varios pasos adelante en este tipo de intervención, ayuda a entender los riesgos de profundizar la relación Estado/Iglesia. En 2005 la Policía brasileña detuvo a un obispo-diputado federal y dos pastores de la Iglesia Universal con siete maletas conteniendo unos 8 millones de dólares, a bordo de un avión privado en el aeropuerto de Brasilia. En el avión viajaba el diputado federal João Batista Ramos da Silva, del derechista Partido del Frente Liberal (PFL).

Pocos años después el parlamento contaba con más de 40 diputados evangelistas, quienes promovieron una serie iniciativas contra la legislación del aborto, proyectos homofóbicos y reaccionarios; y constituyó un elemento central en 2014 para promover el impeachment a Dilma Roussef y pieza fundamental de apoyo a Bolsonaro. Además, son propietarios de grupos económicos que controlan medios masivos de comunicación y participan de diversos negocios de la burguesía brasileña.

También en Uruguay, con todo este poder y la legitimidad que otorga la fe, corremos el riesgo de dejar atrás las ideas de Batlle y Ordóñez de separación del Estado y la Iglesia, la cultura de laicidad que nos caracteriza, y un avance de las ideas reaccionarias que promueven podrían atentar directamente contra los derechos de la clase trabajadora.

Un comentario sobre “El verdadero poder e intención de la Iglesia”

  1. El principio de Laicidad es resultado de un valor universal,cada persona es libre de elegir su religión o ser atea,de un libre pensamiento y criterio ante su ideología política, y gracias a José Pedro Varela.GRATUIDAD,OBLIGATORIEAD,LIBERTAD,se conjugan en los hechos, porque ello es posible en un país DEMOCRÁTICO. En el plano EDUCATIVO,la mayor de las garantías !!!

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